No son ni Adidas, ni Nike, ni Puma ni otra reconocida marca de calzado internacional la que por estos días lucen por las destapadas y empantanadas calles de algunas veredas de Dosquebradas, cerca de 700 niños y niñas de escasos recursos que se vieron beneficiados con la entrega de zapatos escolares que les hizo la Alcaldesa Luz Ensueño Betancur.


El calzado en referencia tiene una marca desconocida para cualquier joven o adulto esclavo del consumismo que generan los medios de comunicación con reconocidos eventos nacionales e internacionales. Se trata de la marca Cemfu de la Corporación Empresarios del Futuro, conformada hace más de un año por cerca de treinta pandilleros de la Comuna Ocho de Dosquebradas que antes se vieron enfrascados en una cruenta guerra de pandillas que sólo dejó muerte y dolor a decenas de familias de barrios como Guadualito, San Diego, El Martillo y Versalles, entre otros.


“El costo de nuestro calzado Cemfu no es equiparable en valor a los cientos de miles de pesos que hoy la gente de modo paga por unos tenis de marca en los almacenes de cadena o centros comerciales, pero estamos seguros que la marca Cemfu tiene un costo social muchísimo mayor que los de las multinacionales”, sostiene Alex Cuadros, el líder de esta iniciativa y quien es conocido también como “El zapatero de la paz”.


Cuadros recuerda, como lo reseñó en una primera entrega que sobre el tema hizo el año pasado ENFOQUE DEL CAFÉ, que el mejor antídoto para la violencia que desencadenó la falta de oportunidades laborales para los jóvenes de la comuna ocho y de otros sectores de su municipio, está contenido en la mezcla que se produce por la capacitación que les ha ofrecido el Sena, el montaje de la microempresa de calzado, fruto de esa capacitación; el apoyo de la Alcaldía con la maquinaria; el aporte de la Junta de Acción Comunal que cedió por dos años el local para el taller; la Cámara de Comercio de Dosquebradas y el trabajo social de la Policía Nacional, que en un comienzo tuvo como pilar fundamental al capitán Andrés Felipe Segura al lograr generar entre los pandilleros la confianza que se requería para el éxito de esta iniciativa.


750 pares para la pazAnte el escepticismo de muchos, y entre ellos varios de los muchachos que prefirieron volver por las andanzas de la drogadicción, hoy Cemfur (Corporación Empresarios del Futuro), se da el lujo de mostrar sus primeros resultados con la fabricación de 750 pares de calzado que fueron entregados el pasado 14 de abril a igual número de niños pobres de la zona rural de Dosquebradas.


“Gracias a la colaboración de la Alcaldesa Luz Ensueño Betancur, se hizo realidad esta iniciativa. Esto le aporta mucho a la paz de nuestro sector, pues es fruto del trabajo que hemos hecho para poner fin a la violencia que aqueja a nuestro municipio por culpa de las pandillas”, expresa Alex Cuadros, al destacar como de diciembre de 2008 al 31 de marzo de 2009, sectores como la comuna ocho experimentaron cero homicidios.


Agrega que allí no se han vuelto a presentar inconvenientes. “Me gustaría hacerle una invitación a los pelaos de Guadualito, donde la Alcaldía tiene la idea de ubicar una fábrica de muebles, como se hizo con el calzado, para resocializar a muchos pandilleros de esa zona. La idea es contactar a un joven piloso para que lidere la nueva empresa y se recojan frutos como los que logramos con la elaboración de calzado”.


Cuadros advierte que la tarea con la microempresa de calzado no fue fácil, si se tiene en cuenta que varios de los cerca de 30 jóvenes que comenzaron a capacitarse en el Sena desertaron. No obstante, destaca que algunas madres de los desertores se metieron al proceso y se beneficiaron como madres cabezas de hogar. A la final, fueron doce las familias las que recibieron los beneficios económicos del programa y eso fue motivo de orgullo, insiste “El zapatero de la paz”.


EL RETO LA CONTINUIDAD DE LA MICROEMPRESA


Si bien es cierto, hay complacencia entre la comunidad por la entrega de los primeros resultados, también el temor se cierne ahora sobre los ex pandilleros y sus familias, si se tiene en cuenta que prácticamente el primer contrato suscrito con la Alcaldía de Dosquebradas culminó con la entrega de los 700 pares de calzado. “Como bien lo dice el refrán, lo importante no es llegar a la cima, sino mantenerse en ella. Y es este precisamente el mayor reto que tenemos para garantizar la calma en las comunas de Dosquebradas afectadas por el pandillismo y otro tipos de fenómenos que derivan en violencia como la drogadicción”, recalca Cuadros.


Enfatiza que lo más importante ahora, es que la Alcaldía y las otras entidades comprometidas con la resocialización de los ex pandilleros le dé continuidad al programa con más capacitación y oferta laboral en la microempresa de calzado u otras que faciliten la incorporación de los jovenes de 12, 13 ó 14 años, que hoy deambulan por las calles o se ubican en las esquinas para hacer mal a la comunidad. “La idea es arrebatarlos a la tentación que muchos de ellos tienen de hacer parte de pandillas o grupos delincuenciales. No perdemos la esperanza que ellos vengan.


La idea es que proyecto tras proyecto podamos fortalecer la lucha contra la violencia cambiando su mentalidad”. Buscamos también que la Cámara de Comercio de Dosquebradas facilite oportunidades con otras empresas y que la Gobernación de Risaralda nos dé una pronta respuesta al apoyo que le hemos solicitado para llevar a cabo iniciativas similares como la del calzado.


El ambiente que estamos viviendo es muy bonito, por eso estamos, incluso, proyectando un nuevo campeonato de fútbol por la paz. La idea es inyectarle más ánimo a un sector que es muy vulnerable a la violencia. Es clave que el programa siga. De no ser así, sería alentar nuevamente la aparición de pandillas. Como muchos de los ex pandilleros, yo también tengo un hijo al que quiero ver crecer en medio de la paz y el desarrollo que el país anhela”, concluye Alex Cuadros.


ALCALDÍA Y GOBERNACIÓN ALIADOS ESTRATÉGICOS


La Alcaldesa de Dosquebradas, Luz Ensueño Betancur, dijo por su parte que la culminación de esta primera fase por parte de los ex pandilleros y madres cabeza de hogar son la mejor garantía para seguir apoyándolos, no sólo desde entes gubernamentales como la Alcaldía y la Gobernación, sino también desde el sector privado, máxime ahora que muchas entidades han asumido con seriedad programas como el de la Responsabilidad Social Empresarial. “Hago un llamado a los comerciantes e industriales de la zona para que hagan su aporte a este trabajo de resocialización con aquellos jóvenes que fácilmente pueden ser presa de las redes delincuenciales”, señaló la mandataria, al anunciar su compromiso de seguir respaldando en varios sectores de su municipios iniciativas como las de El zapatero de la paz”.


La Gobernación de Risaralda, a través del Secretario de Gobierno Germán Darío Saldarriaga, expresó también su interés en apoyar iniciativas como la promovida por la Corporación Empresarios del Futuro, y para ello anunció una partida inicial de 15 millones de pesos que garantizarán la continuidad de la oferta laboral para más jóvenes en riesgo de caer en manos de la drogradicción. “Este tipo de acciones son claves para contrarrestar la declaratoria de alerta temprana que vive Dosquebradas desde el año anterior”, aseguró Saldarriaga.


LA POLICÍA COMPROMETIDA CON LOS JOVENES


El papel de la Policía Nacional sigue siendo clave en este proceso de reincorporación de los “pelaos” que en época reciente cayeron en manos de las redes delincuenciales. La comunidad y los mismos jóvenes beneficiados reconocen el papel mediador que en los inicios del proceso jugó el el Capitán Andrés Felipe Segura oficial del Area de Vigilancia Comunitaria de la Diección General, “el parcero” (amigo) como lo llamaban los muchachos, se encargó de reunir para amistarlos a través de encuentros futbolísticos como los llevados a cabo en la cancha del Lago de la Pradera.


Fue el capitán Segura quien hace poco fue ascendido a grado de Mayor, quien tocó en su momento las puertas de la Alcaldía, el Sena, la Gobernación y de otras entidades, para que entendieran que el fenómeno del pandillísmo que carcomía a los habitantes de la comuna ocho, no sólo podía ser atacado con el garrote de las balas y las detenciones.


Él, gracias a su experiencia en otras zonas del país con fenómenos similares, y acompañado de un excelente equipo de trabajo que actua bajo su mando, fue quien alentó a los parceros y a las autoridades civiles a que fueran más allá con oportunidades de empleo como las que proporcionan microempresas como el calzado.


Ahora, y ante la ausencia de Segura, el reto lo ha tomado el Mayor Hugo Fernando Solano, comandante del Distrito de Policía Dosquebradas, quien asumió ese cargo desde hace ocho meses. Según el oficial, se ha hecho un trabajo enfocado en aspectos fundamentas como LA VIGILANCIA DE LA POLICÍA O INTERVENCIÓN que consiste en el trabajo con policía comunitaria enfocado al acercamiento de los jóvenes alrededor de la microempresa de confección de calzado, y a la par, también se les están brindando CHARLAS PREVENTIVAS PARA EVITAR EL USO DE LAS DROGAS A LOS MENORES que estudian en los puntos críticos del municipio.Reconoce que en Dosquebradas, gracias a esta intervención de tipo social, sí se ha producido una disminución de hechos delictivos por parte de las pandillas especialmente en sectores como Guadualito y San Diego, hasta el punto de lograr una disminución casi total de homicidios.


CIFRAS DICIENTES


Las cifras que maneja la Policía, señalan que en el primer trimestre del año 2009, se produjo en Dosquebradas una reducción del 30 por ciento de casos de homicidio en comparación con el mismo período del año anterior. Mientras en el primer trimestre de 2008 se reportaron 35 casos de muertes violentas, en el mismo lapso de 2009, la cifra de homicidios llegó a 25. El total de homicidios en el 2008, en Dosquebradas fue de 155, de ellos el 70 por ciento por retaliaciones o casos de venganza personal. El resto tiene que ver con casos de intolerancia, sostiene el Mayor Molano.“De esos pandilleros que en meses pasados sembraron el terror, hoy observamos que buena parte tiene una verdadera voluntad de cambio.


De convertirse en personas de bien, luego de tener las oportunidades que le han brindado entidades como el Sena, la Alcaldía y la misma Policía Comunitaria. Lamentablemente, no faltan quienes han hecho caso omiso a este llamado y prefieran seguir siendo financiados por las redes del narcotráfico”, comenta Molano, al precisar que ahora más que nunca, se requiere un mayor apoyo de los comerciantes y la alcaldía para garantizar que los jóvenes continúen en esta labor. Si reciben un salario justo, no corren el riesgo de caer en las manos de grupos delincuenciales.
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